9.8.02

Episodio 22
Manual de instrucciones
En el momento de su rescate vestían todos sus blancas túnicas, desgastadas por el uso abusivo que de ellas habían hecho también sus antiguos propietarios. En lugar de llegar sin distracción hasta el momento supremo en que habrían de descubrir que en realidad seguían revestidos de la misma piel que siempre, resbalaron cuando escalaban una angosta garganta: improvisado atajo entre dos puntos demasiado cercanos para hacer que merezca la pena preparar un equipaje para el tránsito. Sin duda, tras el salvamento de los pocos que lograron librarse de morir ahogados en la fuerte corriente, nadie volverá a intentar jamás llegar hasta el oráculo, pues el consejo provisional, tras acabar con la autoridad de los ancianos que aún recuerdan lo que allí se les enseñaba, derribó el último puente que permitía salvar la crucial distancia, e hizo que la responsabilidad y la madurez fuesen declaradas bienes inmediatos y universales.

Dedicado con mucho cariño a Evita


Episodio 23
En el que se relatan las dificultades de un expedicionario testarudo
Tras perseguirlo durante toda una vida, el tesoro por fin estaba ante los mismos ojos del viajero. Al natural parecía áspero y frío, y su aspecto era ciertamente repugnante. En los infinitos documentos que referían su existencia; en las notas al margen, brillantes destellos de fortuna enterrados en volúmenes antiquísimos que descansaban en estantes vetustos de bibliotecas milenarias; en los relatos de testigos indirectos que lanzaban los orígenes hasta una época que precedía a cualquier generación o dinastía; en todos los vestigios relacionados con el tesoro, por detrás y por encima flotaba un limbo imperceptible proyectado mediante la vehemencia de una mirada (o un millar de ellas) que, arrastrada por un giro imprudente cronometrando fragmentaciones fundamentales cuya unidad de medida más pequeña es la vida humana, había transformado ya el mero objeto en luz, fuerza… en un compendio a priori inaprensible de virtudes tan altas que superarían con creces las indudables desventajas de haber consagrado una existencia completa a la búsqueda de un objeto que se descompone con el mínimo roce.

Dedicado con mucho cariño a Eviti

6.8.02

Episodio 21
Razones para romper la calma
¿Que por qué no escucho jamás mis viejas cintas? Es que es época de alto oleaje. Rompen contra el espigón ondas enormes que se diría quieren tragarme para siempre. Los embates, tan violentos que hacen temblar el suelo y el templo de la colina que aún no existe, levantan columnas de espuma tan altas que se confunden con las nubes de tormenta. El viento es fortísimo. Azota la costa y el bosque de pinos negros con un ímpetu que parece vengativo, y silba en mis oídos, en tono desafiante, palabras malsonantes en idiomas inventados, tan alto que no puedo oír lo que dicen mis vecinos desde el pueblo: tal vez que corra buscando el abrigo de las cuevas. No lo sé. No es el momento de las soluciones cobardes, porque espero la llegada de acontecimientos nuevos que ya estuvieron aquí una vez, que tienen la faz cuajada de surcos de un tiempo que transcurre amable las más de las veces, pero que no envejecen nunca, que siempre nos traen un regalo de ultramar, y que nos hablan con una voz amable y poderosa, y dicen palabras que nos hacen más sabios y más grandes. Ni siquiera después de su llegada habrá un momento propicio para mi vieja música, que entregaré a la providencia de lo casual como un regalo para mí mismo.

4.8.02

Episodio 20
Sin permiso
Los resquicios existen. Antes de cometer el error de solicitar audiencias largo tiempo ha canceladas en un sistema naturalmente jerárquico, y arriesgarse así a caerse de un universo en marcha que no se detiene ni siquiera a instancias de invocaciones ni convocatorias de lo que en ficticio conciliábulo constituyente se dio en declarar sacrosanto, mejor trata de ver la manera de trocar tus membranas por otras que te permitan deslizarte por las fisuras de un apretado patrón de reversos, construído deliberadamente sobre una base móvil. Fingida crueldad y altos vuelos para las miradas que se posan sobre la pirámide más inestable que jamás se conoció, en la que la piedra que corona su cúspide puede desaparecer de nuestra vista con la misma facilidad con que el polvo se deposita sobre los objetos inmóviles. Pero eso es mejor que ser tragado por las dunas.

30.7.02

Por fin
Nueva apariencia
He aquí el nuevo aspecto de la bitácora del Chanko. No es que vaya a revolucionar el mundo del diseño ni nada de eso, pero es mucho más agradable de mirar que antes, ¿no les parece? Esta tontería me ha tenido realmente absorto una buena temporada. Ahora que está terminado puedo asegurar que en breve comenzaré a colgar los posts con mayor regularidad. Gracias por estar ahí.

22.7.02

Episodio 19
En el que se acusa registro de gloriosos esclarecimientos
Por momentos todo parece perdido. Doblas la esquina de la mansión de los desollados con la misma inocencia con que los acontecimientos se dejan caer desde grandes alturas. Aquellos que ocupan los primeros puestos de la hilera te despiertan a bocinazos, como queriendo dejar claros los dogmas que rigen en el cuartel, en cuyas paredes negras no habías reparado hasta abrir unas pocas ventanas prohibidas. Ni siquiera en el exterior hay alguien que haya oído hablar de la encrucijada, un fatal cruce de caminos que no supimos interpretar, pues los caminos correctos eran más de dos. Paradigma de lo inescrutable (o lo imposible, lo inalcanzable, inasible o inexistente quizá), el enigma nos atormenta durante una larga temporada en la que vamos metiendo los pies en todos los cubos llenos de agua. Pero al final siempre hay una pista. Es nuestra obsesión por su búsqueda la que nos otorga su hallazgo, a manos de un serafín más humano que el desprecio y menos divino que la omnisciencia.

20.7.02

Episodio 18
Banco de crédito
Cuando era pequeñito, caminaba con frente alta y paso firme. No sabía lo que estaba por venir, su imaginación ya no podía preconizar más para sí, ni ensoñar más intensamente en un futuro halagüeño. Pero sus tesoros eran envidiados a su alrededor, y nadie permitiría que el lustre de sus alhajas cegara la visión de familiares, amigos y vecinos. Tanto insistieron en dejar opaco lo claro, y deslucido lo fulgoroso, que incluso él mismo sumose a la cruzada por el enrasamiento. Su riqueza disminuía con celeridad y llegó a un punto en el que se hizo evidente el precio del respeto, que no podía pagar. No está claro cuál es el camino para los hombres como él, ni dónde se encuentra ahora. Lo que sí es cierto es que el desdén, producto secundario de una lucha encarnizada por lo presupuesto, le convirtió en un desconocido galopante. Al menos consiguió recuperar una parte de los bonos de racionamiento secular que, si bien no le compensaban, servían para alumbrar el trayecto siguiente, que nunca había sido tan ignoto.

19.7.02

Episodio 17
En el que no se muestra piedad ni esperanza
Tengo un objeto celeste en una caja de zapatos. Lo alimento con productos de desecho: desidia, incertidumbre, connivencia, complicidad falsaria y prejuicios. Ocasionalmente, arrojo unas hojas de morera al interior de la caja, con la esperanza de obtener unas pocas fibras de un material caro y precioso. El objeto se retuerce a menudo, grita juramentos, escupe… Poco a poco va dejando entrever la esencia de su intransigencia a todos los niveles. Es fácil esquivar los esporádicos ataques de su furibundo fundíbulo, pero muy difícil recuperarse de las consecuencias catastróficas de su yerro. El objeto se agosta poco a poco: es un astro que se apaga. Con sólo mudarse de fundamentos, su salvación sería total. Pero es difícil desincrustarlo de su posición actual: un nido mullido al abrigo del sol y el viento, hecho con plumas de gallina.

16.7.02

Episodio 16
En el que Chanko afirma haber tocado el fangoso fondo de la amistad con la punta de los dedos
Cabe esperar que la muerte del día reconforte con la presencia de otros ojos en los que queremos reflejarnos. Así es la amistad, un vínculo inveterado. Pero cuando es mezclada a la fuerza con materias innobles, la alquimia mezquina se abre paso con dolor y oscuridad, salvo cuando el camino se despeja sobre un collado, y la opción desgarra un íntimo baluarte tras el que nos sabíamos seguros. Los supuestos fundamentales quedan probados y, a veces, es mejor no saber. En adelante caminaremos despacio y prudentemente, acarreando una mochila llena de piedras, mirando a todos lados en un continuo y quedo fingimiento que produce menos de lo que exige. Un desastroso balance para una tierra tan fértil.

14.7.02

Episodio 15
En el que se aprecian las consecuencias de una deriva volitiva, espantoso producto de una carencia detectada en su esplendor con ojos ávidos
Lo hizo otra vez. Pedí al cielo que el producto de mi imaginación fuera, en efecto, demencial, paranoico, impío y vil. Pero así son las cosas: objetos. Y ése es el objeto de las cosas: pulir los sueños hasta el desgaste, limpiar el fondo del retablo hasta disolver la pintura y allanar los relieves. Estoy tan desnudo ante el próximo ataque que más me valdría ni siquiera asomar la cabeza. Pero nadie puede alegar la inocencia necesaria para eludir su responsabilidad en un lance como éste, tan arriesgado como comprar el pan, después de haber desterrado los rumores inconscientes con tal seguridad, sin experimentar la menor de las lástimas. Criatura egoísta, desprendida del básico lamento sólo hasta que ya no sea nunca más un tierno brote, disfruta del espectáculo tras la barricada. Me hace bailar con música demasiado alta. Pero saberlo me llena de expectativas sin embargo.

13.7.02

Episodio 14
Toma el camino marcado por la flecha
No sé por qué motivo habríamos de conformarnos con la visión unilateral de las cosas, tan confortante y tan próxima que degrada la imparcialidad en una digestión infinita, invisible y discreta como un terremoto. Creaciones audaces gestadas tras los pliegues del sometimiento: productos de fuerzas incontenibles alimentadas en secreto bajo otras luces, distintas en cada momento y distintas a sí mismas en los mismos momentos. La alternativa portadora es posible con sólo saber los trucos básicos: viajes sobre la esperanza, ilusiones artificiales, estados inducidos a través de un sacrificio no tan evidente y sí prohibido. No haga esto si sufre del vértigo escupido que le lloverá de todas partes; únicamente piense que la iniquidad sin ambages sólo quiere ver cómo mantiene usted el equilibrio, y más tarde querrá arrebatárselo.

7.7.02

Episodio 12
En el que Chanko olvida el origen de las cosas
Grupo es tiranía. Colectivos de sagrada componenda y lealtad impuesta, empaques abigarrados compartiendo las desdichas que no pertenecen a la mayoría propiamente dicha, sino a las figuras de influencia inversa y distributiva. El reparto es ubicuo, también la continuidad del mero acto social con que el núcleo jerárquico espontáneo reorganiza las directrices nunca pactadas, mas asumidas de hecho. La desdicha crece con la cantidad, el lugar común al que van a parar miríadas de minúsculas inconcreciones que crecen como bolas de nieve hasta ser más grandes que el propio grupo. De aquí vamos directamente a la improvisación, la intoxicación, el descrédito y la maniobra. Demonizado el beneficio individual, ya sólo nos queda esperar que la excelencia de los héroes futuros devore la inmundicia que se sale por todos lados.


Episodio 13
Ella
Insolente, Ella explora los límites del desafío con susurros de desprecio, intuyendo solicitudes inaplazables, lamentos de exigencias improrrogables, quebrazas imponentes que arrasan continentes enteros con la simple insinuación de una promesa que jamás se cumplirá, pues el ujier vigila la exultación y voluptuosidad de las disposiciones actuales, sin perder detalle y sin perder dignidad, desgranando el desarrollo del insulto definitivo sin despeinarse siquiera. La insistencia es definitiva, la urgencia es impositiva. La insensatez pelea por la corona del poder. Mentira, infamia, ensueño torticero: dueños y señores de un planeta aún más víctima de la tribulanza si cabe que en el peor de los días. El minotauro espera en el laberinto del deseo, pero él siempre me encuentra primero. He de ser más astuto.

22.6.02

Episodio 11
Tormentos
Compongan el cuadro: un escenario, una pradera amurallada por los flancos con tiendas donde se vende la hidromiel y el baluarte de la percepción, la música sonando atronadora y magistral y la luna creciente iluminándolo todo. Historias de adolescentes bebiendo la vida con prisa y con pasión, comprendiendo a cada paso la cercanía inmediata y progresiva, dolorosa y casquivana, de realidades alternas que oscilan con frecuencias inescrutables desde los extremos en los cuales los deseos encuentran cuartel o muralla, dependiendo de la convicción en la consideración o desestima de las circunstancias, pegajosas como la miel o como el alquitrán. Lo malo es el tiempo de espera, como todo el mundo sabe. Más abajo, en el circo del glaciar, los ojos extraños indican la dirección por donde algunos expedicionarios arrojados perdieron tiempos de gloria, turbados por la belleza y majestuosidad de los paisajes interiores. Al final, la luna creciente tomó la ruta del bosque y se fue a dormir detrás de un abeto. Tampoco en esta ocasión había lección alguna que aprender.


Dedicado con mucho cariño a Beti Ni Neu

19.6.02

Episodio 10
En el que se mastica el resentimiento que provocan los empeños vanos
Amor pacato, desolador y sincero. Como si nos regalaran el aguante, abunda la apuesta al todo o nada. Sin fundamento empírico no hay premio posible, acaso el que nos conceda la fortuna (que hay días que se sobra, sí) o la condescendencia (hasta donde dure, que ha habido lástimas perpetuas y las seguirá habiendo). Sé que la pasión es ciega, pero al menos podría poner las manos por delante. Vamos, digo yo. Se intercambia corazón, dice bien claro el cartel. A la vuelta de las vacaciones espectrales, desde playas de caramelo y azufre, con el cardiode órgano lleno de porquería de la suela de unos zapatos, rompen a llorar, víctimas de una solicitud rebotada hasta despojarla de objeto, los cándidos entusiastas del reconocimiento falaz, desconsolados y exhaustos por obstinarse en lo horrendo y por haberse dado cuenta de ello. Era mejor el engaño. Así que, a partir de hoy, tratarán de volver a donde estaban al principio. Cuando todavía no conocían la verdad, la jodida verdad que siempre se les pone en medio y no les deja ver los ojos de su verdugo.

16.6.02

Episodio 8
Sentencia
Por la presente se condena al matiz a abandonar el reino del entendimiento y la enjundia. Se le prohíbe pisar los territorios del discernimiento e invadir el diálogo con la futilidad del argumento, como ha hecho hasta ahora. Se le halla culpable de los delitos siguientes: interrumpir la libre propagación del unitarismo; impedir la promoción y el flujo alterno del monólogo; alterar el refinamiento de la concomitancia con su intervención abusiva en los parlatorios oficiales; asociarse indebidamente con las estructuras del lenguaje; y enriquecer el ejercicio de la palabra con prácticas ilegales. En caso de reincidir en cualquiera de las faltas mencionadas se procederá a aplicar la pena capital sobre el matiz mediante precinto preventivo del enfoque multíplice.


Episodio 9
Elogio de la embriaguez
Amén de desgranar la existencia soberana, hospedaje condicional en el feudo de lo empírico, hay quien gusta de salir a beber vino y pulir el orgullo con amplia y potente voz, dejando esquirlas de sí mismo en las lindes de la mojiganga. Es grueso divertimento, forja de linajes anacrónicos y desmedidos, y confirmación de lo expuesto. Mucho más allá, donde la mesura es ilícita, hallaréis la comprensión necesaria para desandar el camino sin quebrantos relevantes... ¡Que aquí todos van tocados de ala y pecho, y conocen el sabor de la audacia por habérsela bebido! Toparéis moharrachos, chuzonerías y puericultura. Mas que no cesen las incursiones desaforadas, que el periplo es bello y hay mucho que ver.

13.6.02

Episodio 7
En el que se denuncia la mediocridad con que hoy se resuelve el primordial acto de la celebración
Mentes estándar: escapad de la cámara del fugitivo adocenado. ¿Cómo celebráis vuestros ritos, si es que aún los identificáis? La vida se salpica de ocasiones, aquí y allá, que merecen el esfuerzo de la anticipación: sagrada conspiración contra nosotros mismos y arrebato fundamental al tiempo y espacio constrictores, que se anudan férreamente alrededor de las lagunas luminosas. Como si nos sobrasen los motivos para la celebración, dejamos que esta básica manifestación de nuestro carácter discurra por los caminos marcados con la premura del quehacer inmediato, ignorando torpemente las especificaciones y los materiales con que se nos construyó.

12.6.02

Episodio 6
En el que Chanko desestima la tutela de los nómadas carroñeros
Gracias, oh padres no solicitados, por velar día y noche en beneficio de mi bienestar, mi libertad, mi alma sedienta y otras ventajas civilizadas y civilizantes que otrora añorábanse y ahora también. Gracias también por suplantar el ejercicio de la beligerancia, por otorgar pista a mi infancia, por esconder la tinaja de serpientes y por marcar el suelo con una gran aspa roja, justo debajo de los pies de mi conciencia. No olvidéis apagar la luz del pasillo, encerar las pendientes, guardar el ave del destino en una caja de siete cerrojos y deslizar la cortina de acero en torno a la luz del faro, tal como habéis hecho siempre. Queríais un secreto a voces, pero quizá revienten vuestros tímpanos. El clamor de los damnificados por la suavidad del filo ominoso llegará pronto a vuestro santuario, y habréis de abandonar a toda prisa la hospedería ilegítima. Si no lo percibis aún, dad un paso al frente y mojad vuestra frente con la espuma que el viento levanta desde el fondo del acantilado, donde descansan vuestros amigos.


Dedicado con mucho cariño a los navegantes de Trafalgar Sur

9.6.02

Episodio 5
En el cual se lanza un lamento por la civilización herida, un sueño infectado por la vigilia latente
Cabría pensar en la pérdida de ideales. O, peor aún, en el extravío de las ideas. Las mismas que nos han traído hasta la mitad del camino espinoso, en cuyos tramos más angostos otros se dejaron enormes jirones de piel con que los mezquinos forran hoy sus tropelías. Es tan evidente el rumor de la resaca, que los dueños del planeta han de trasladar los contextos hacia adelante o hacia atrás con la esperanza de lavar su manifiesto descrédito consentido, un producto de la presunta santidad de la alternancia de los ciclos que su propia adhesión al inicuo despotismo disfrazado hace posibles. Las viejas ideas, queridas amigas, necesarias y artífices casi por sí solas de la catarsis social (umbral del progreso) no han desaparecido. Llegaron para quedarse eternamente. Sencillamente están guardadas en su estuche, en un lugar muy profundo, tras haber sido usadas en otro gran simulacro.

8.6.02

Episodio 4
Carta a una amiga que encontró el camino oculto
Es una magnífica noticia saber que has plantado el jalón de tu propia autoconsideración con un criterio tan acertado: nunca tomarse a uno mismo demasiado en serio. Los niños no conocen ese límite: sus necesidades son un asunto de interés planetario. Y la mayor parte de los adultos se comporta exactamente igual. La revelación consiste en extender la propia visión a todos los ámbitos: tomarse el mundo en serio es el camino más rápido para ingresar en el ejército de la amargura. Es fácil adivinar por qué: el mundo no es un lugar serio. La vida es espontánea, fugaz y contradictoria. La visión grave, oscura y falsamente responsable de las víctimas de la fiebre de la seguridad choca constantemente contra la realidad, precisamente en el mismo punto donde comienza la felicidad. Allá ellos con su burbuja estéril. Prefiero zambullirme intensamente en los frutos de mi propia madurez que rendir pleitesía a una visión confortable pero falsa de las cosas.

4.6.02

Episodio 3
En el que se compone una oda a la ignorancia
El conocimiento es un callejón sucio y oscuro. El saber se apropia de una suerte de virginidad animal y primaria, que está ahí porque así debe ser. El sapiens pisó mierda de mamut y allí se quedó su espíritu, encenagado y chapoteante. El hurto fue doble: por una parte, la tecnología (hija del conocimiento) creó necesidades de las cuales nacimos exentos; por otra, el saber mismo traicionó nuestra virtual invulnerabilidad, nuestra fantasía más poderosa contra un entorno afilado. Cercenados los apoyos de la humana felicidad, ésta se rompió la testuz contra el frío marmol de lo irrefutable. La Fe, cualquiera de ellas, es un apósito pequeño. Lo peor no es eso. La vista se pierde en los campos infinitos del futuro primerizo, cuando el acervo completista e impío todavía no vuela contra el sol, y aún no se distinguen las cuatro paredes a lo lejos.

30.5.02

Episodio 2
En el que se analiza el fenómeno de la soledad en compañía
La metrópolis aprieta, pero no junta. Tanto más cuanto mayor su tamaño. Muchas gotas de aceite en un charco de agua sucia. Alguien dijo: la soledad existe porque hay tres millones de personas que lo permiten. Inspirado, pero poco certero. La soledad existe en las ciudades porque la lejanía del medio natural ha desactivado nuestros resortes sociales, una de las muchas técnicas de supervivencia de una especie gregaria: el mono pelado. La fiera dormita. En el medio rural, la amenaza invisible acecha cercana, inconcreta o no. El miedo no es una opción, ni su intensidad, y mucho menos su justificación. La Tierra inmediata implica la génesis del frente común. El mono del campo está más vivo. Por ello, menos solo.

29.5.02

Episodio 0
En el que Chanko observa el horizonte con las gafas de ver el futuro y, como es de esperar, lo ve borroso, pues las lentes no han sido graduadas para los ojos de los humanos
He pasado noches en vela hasta que he conseguido hacer que esta página funcione. Ahora que es totalmente operativa, he de pasar más noches en vela tratando de descubrir cuál será su carácter. El problema no son los temas. Los temas son infinitos y quieren su espacio. Pero no saldrán si han de habitar un campo de concentración dialéctico. Si el hábitat que las articula y las protege no tiene techo, se agostarán como la hiedra de El Gabinete. Esa planta dependía de mí, y a punto estuvo de morir. No quiero que eso pase con este cuaderno de viaje. Muy lista es la Muerte. Se ha sabido hacer valorar por su cantidad, no por su calidad.


Episodio 1
En el que se habla acerca de la figura del líder
Reniego del venenoso influjo de una persona carismática. Y, a la vez, es dulce beber en las fuentes de su conocimiento espurio, a sabiendas de que nos hundimos en una nube de ilusión: sin base, sin límite y sin razón. ¿Escapar o apagarse como una vela? Magnetismo, presencia excitante y liderazgo son las virtudes naturales de los suprahombres y supramujeres. Y su suprapoder es ser visibles a través de la carne humana. Me vuelvo transparente, pero no puedo dejar esta droga. Mi voluntad se torna puta barata, pero no hay calabozo que la confine. Y no te lleves a engaño, pequeño profesor: la certeza es más fuerte que la verdad. El imán atrae a los clavos. Sólo una cosa puede salvarnos: que su moral prevalezca sobre su vanidad. Ya sabes lo que pasa cuando no es así.