14.7.02

Episodio 15
En el que se aprecian las consecuencias de una deriva volitiva, espantoso producto de una carencia detectada en su esplendor con ojos ávidos
Lo hizo otra vez. Pedí al cielo que el producto de mi imaginación fuera, en efecto, demencial, paranoico, impío y vil. Pero así son las cosas: objetos. Y ése es el objeto de las cosas: pulir los sueños hasta el desgaste, limpiar el fondo del retablo hasta disolver la pintura y allanar los relieves. Estoy tan desnudo ante el próximo ataque que más me valdría ni siquiera asomar la cabeza. Pero nadie puede alegar la inocencia necesaria para eludir su responsabilidad en un lance como éste, tan arriesgado como comprar el pan, después de haber desterrado los rumores inconscientes con tal seguridad, sin experimentar la menor de las lástimas. Criatura egoísta, desprendida del básico lamento sólo hasta que ya no sea nunca más un tierno brote, disfruta del espectáculo tras la barricada. Me hace bailar con música demasiado alta. Pero saberlo me llena de expectativas sin embargo.

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