30.7.02

Por fin
Nueva apariencia
He aquí el nuevo aspecto de la bitácora del Chanko. No es que vaya a revolucionar el mundo del diseño ni nada de eso, pero es mucho más agradable de mirar que antes, ¿no les parece? Esta tontería me ha tenido realmente absorto una buena temporada. Ahora que está terminado puedo asegurar que en breve comenzaré a colgar los posts con mayor regularidad. Gracias por estar ahí.

22.7.02

Episodio 19
En el que se acusa registro de gloriosos esclarecimientos
Por momentos todo parece perdido. Doblas la esquina de la mansión de los desollados con la misma inocencia con que los acontecimientos se dejan caer desde grandes alturas. Aquellos que ocupan los primeros puestos de la hilera te despiertan a bocinazos, como queriendo dejar claros los dogmas que rigen en el cuartel, en cuyas paredes negras no habías reparado hasta abrir unas pocas ventanas prohibidas. Ni siquiera en el exterior hay alguien que haya oído hablar de la encrucijada, un fatal cruce de caminos que no supimos interpretar, pues los caminos correctos eran más de dos. Paradigma de lo inescrutable (o lo imposible, lo inalcanzable, inasible o inexistente quizá), el enigma nos atormenta durante una larga temporada en la que vamos metiendo los pies en todos los cubos llenos de agua. Pero al final siempre hay una pista. Es nuestra obsesión por su búsqueda la que nos otorga su hallazgo, a manos de un serafín más humano que el desprecio y menos divino que la omnisciencia.

20.7.02

Episodio 18
Banco de crédito
Cuando era pequeñito, caminaba con frente alta y paso firme. No sabía lo que estaba por venir, su imaginación ya no podía preconizar más para sí, ni ensoñar más intensamente en un futuro halagüeño. Pero sus tesoros eran envidiados a su alrededor, y nadie permitiría que el lustre de sus alhajas cegara la visión de familiares, amigos y vecinos. Tanto insistieron en dejar opaco lo claro, y deslucido lo fulgoroso, que incluso él mismo sumose a la cruzada por el enrasamiento. Su riqueza disminuía con celeridad y llegó a un punto en el que se hizo evidente el precio del respeto, que no podía pagar. No está claro cuál es el camino para los hombres como él, ni dónde se encuentra ahora. Lo que sí es cierto es que el desdén, producto secundario de una lucha encarnizada por lo presupuesto, le convirtió en un desconocido galopante. Al menos consiguió recuperar una parte de los bonos de racionamiento secular que, si bien no le compensaban, servían para alumbrar el trayecto siguiente, que nunca había sido tan ignoto.

19.7.02

Episodio 17
En el que no se muestra piedad ni esperanza
Tengo un objeto celeste en una caja de zapatos. Lo alimento con productos de desecho: desidia, incertidumbre, connivencia, complicidad falsaria y prejuicios. Ocasionalmente, arrojo unas hojas de morera al interior de la caja, con la esperanza de obtener unas pocas fibras de un material caro y precioso. El objeto se retuerce a menudo, grita juramentos, escupe… Poco a poco va dejando entrever la esencia de su intransigencia a todos los niveles. Es fácil esquivar los esporádicos ataques de su furibundo fundíbulo, pero muy difícil recuperarse de las consecuencias catastróficas de su yerro. El objeto se agosta poco a poco: es un astro que se apaga. Con sólo mudarse de fundamentos, su salvación sería total. Pero es difícil desincrustarlo de su posición actual: un nido mullido al abrigo del sol y el viento, hecho con plumas de gallina.

16.7.02

Episodio 16
En el que Chanko afirma haber tocado el fangoso fondo de la amistad con la punta de los dedos
Cabe esperar que la muerte del día reconforte con la presencia de otros ojos en los que queremos reflejarnos. Así es la amistad, un vínculo inveterado. Pero cuando es mezclada a la fuerza con materias innobles, la alquimia mezquina se abre paso con dolor y oscuridad, salvo cuando el camino se despeja sobre un collado, y la opción desgarra un íntimo baluarte tras el que nos sabíamos seguros. Los supuestos fundamentales quedan probados y, a veces, es mejor no saber. En adelante caminaremos despacio y prudentemente, acarreando una mochila llena de piedras, mirando a todos lados en un continuo y quedo fingimiento que produce menos de lo que exige. Un desastroso balance para una tierra tan fértil.

14.7.02

Episodio 15
En el que se aprecian las consecuencias de una deriva volitiva, espantoso producto de una carencia detectada en su esplendor con ojos ávidos
Lo hizo otra vez. Pedí al cielo que el producto de mi imaginación fuera, en efecto, demencial, paranoico, impío y vil. Pero así son las cosas: objetos. Y ése es el objeto de las cosas: pulir los sueños hasta el desgaste, limpiar el fondo del retablo hasta disolver la pintura y allanar los relieves. Estoy tan desnudo ante el próximo ataque que más me valdría ni siquiera asomar la cabeza. Pero nadie puede alegar la inocencia necesaria para eludir su responsabilidad en un lance como éste, tan arriesgado como comprar el pan, después de haber desterrado los rumores inconscientes con tal seguridad, sin experimentar la menor de las lástimas. Criatura egoísta, desprendida del básico lamento sólo hasta que ya no sea nunca más un tierno brote, disfruta del espectáculo tras la barricada. Me hace bailar con música demasiado alta. Pero saberlo me llena de expectativas sin embargo.

13.7.02

Episodio 14
Toma el camino marcado por la flecha
No sé por qué motivo habríamos de conformarnos con la visión unilateral de las cosas, tan confortante y tan próxima que degrada la imparcialidad en una digestión infinita, invisible y discreta como un terremoto. Creaciones audaces gestadas tras los pliegues del sometimiento: productos de fuerzas incontenibles alimentadas en secreto bajo otras luces, distintas en cada momento y distintas a sí mismas en los mismos momentos. La alternativa portadora es posible con sólo saber los trucos básicos: viajes sobre la esperanza, ilusiones artificiales, estados inducidos a través de un sacrificio no tan evidente y sí prohibido. No haga esto si sufre del vértigo escupido que le lloverá de todas partes; únicamente piense que la iniquidad sin ambages sólo quiere ver cómo mantiene usted el equilibrio, y más tarde querrá arrebatárselo.

7.7.02

Episodio 12
En el que Chanko olvida el origen de las cosas
Grupo es tiranía. Colectivos de sagrada componenda y lealtad impuesta, empaques abigarrados compartiendo las desdichas que no pertenecen a la mayoría propiamente dicha, sino a las figuras de influencia inversa y distributiva. El reparto es ubicuo, también la continuidad del mero acto social con que el núcleo jerárquico espontáneo reorganiza las directrices nunca pactadas, mas asumidas de hecho. La desdicha crece con la cantidad, el lugar común al que van a parar miríadas de minúsculas inconcreciones que crecen como bolas de nieve hasta ser más grandes que el propio grupo. De aquí vamos directamente a la improvisación, la intoxicación, el descrédito y la maniobra. Demonizado el beneficio individual, ya sólo nos queda esperar que la excelencia de los héroes futuros devore la inmundicia que se sale por todos lados.


Episodio 13
Ella
Insolente, Ella explora los límites del desafío con susurros de desprecio, intuyendo solicitudes inaplazables, lamentos de exigencias improrrogables, quebrazas imponentes que arrasan continentes enteros con la simple insinuación de una promesa que jamás se cumplirá, pues el ujier vigila la exultación y voluptuosidad de las disposiciones actuales, sin perder detalle y sin perder dignidad, desgranando el desarrollo del insulto definitivo sin despeinarse siquiera. La insistencia es definitiva, la urgencia es impositiva. La insensatez pelea por la corona del poder. Mentira, infamia, ensueño torticero: dueños y señores de un planeta aún más víctima de la tribulanza si cabe que en el peor de los días. El minotauro espera en el laberinto del deseo, pero él siempre me encuentra primero. He de ser más astuto.